Della historia dieci dialoghi

Título: 
Della historia dieci dialoghi (1560)
Autor: 
Francesco Patrizi
Publicado: 
Madrid-Barcelona, 2008
Editorial: 
Seminario de Poética Europea del Renacimiento, Instituto Lucio Anneo Séneca de la Universidad Carlos III de Madrid, Editorial Caronte
ISBN: 
978-84-89315-49-5

En los diálogos de la historia, Francesco Patrizi realiza una crítica exhaustiva de los principios, métodos y modelos de una larga tradición de pensadores que, desde la Antigüedad hasta el siglo XVI, concibieron la historia como un género del discurso. Entiende Patrizi, en cambio, que, dada su infinita variedad de formas, usos y fines, la historia no puede reducirse a una narración de acontecimientos pasados, verdaderos y ejemplares, ni entenderse como un arte sermocinal menor, frente a la universalidad de la poesía y de la filosofía. A pesar de la diversidad de manifestaciones, Patrizi consigue definir la historia como la memoria radicada en las cosas pasadas, recientes y futuras, celestes, terrestres y humanas y sostiene que percibir esta memoria permite conocer el funcionamiento cíclico del devenir del mundo, su más íntima y valiosa realidad. Con ello, vindica la condición científica de la historia, aunque admita también su primordial utilidad política, que es perseguir el bienestar perpetuo de los ciudadanos. De acuerdo con una tradición que dominó los modos de entender la disciplina desde el Humanismo, considera que la manera más eficaz de contribuir a la obtención de la felicidad civil es que los historiadores narren hechos que enseñen a lograr la paz y a conservarla largo tiempo. Dedica así el grueso de los diálogos a explicar los métodos que permiten trasladar a los primeros lectores de la historia, los gobernantes, lecciones óptimas de prudencia política y militar. Los diálogos no están exentos del escepticismo con que la crítica, desde antiguo, juzgó la labor del historiador: también Patrizi duda del provecho que, en efecto, pueda procurar la historia, que sólo resultará cierta y útil si los que la escriben son capaces de sobreponerse a la corrupción de la memoria, a los intereses de los poderosos, a los problemas de veracidad de las fuentes y al orgullo de los pueblos.